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LA CASA BLANCA
Oficina de la Primera Dama

(Nueva York, Nueva York)

Para publicación inmediata
18 de septiembre de 2006

Declaraciones de la Primera Dama en la Conferencia de la Casa Blanca sobre la Alfabetización Mundial

Biblioteca Pública de Nueva York
Nueva York
9:16 A.M. EDT

SEÑORA BUSH: Muchas gracias, Secretaria Rice, por su amable presentación, incluso el interesante relato sobre su vida y sus abuelos.

Deseo reconocer al Secretario General (sic) de la UNESCO, Dr. Matsuura*. Muchas gracias. La conferencia de hoy es un proyecto de la UNESCO y de los departamentos de Educación y de Estado de Estados Unidos. De manera que quiero agradecerle mucho todo lo que usted ha hecho para facilitar la conferencia de hoy.

Secretaria Margaret Spellings, quien es la secretaria de Educación de Estados Unidos, de quién ustedes oirán más adelante. ¿O ya han oído ellos de usted? Es muy buena, y el Departamento de Educación también ha sido muy importante en este evento. Están aquí el director de USAID, embajador Randall Tobias; el Dr. Gregorian, presidente de la Fundación Carnegie, de quien han oído; Gerri Elliott, vicepresidenta corporativa de Microsoft y quien moderará uno de nuestros paneles; el Dr. Paul Le Clerc, presidente y ejecutivo principal de la Biblioteca Pública de Nueva York. Y Catie Marron, la presidenta de la Junta de Administración de la Biblioteca Pública de Nueva York. Muchas gracias a todos por este lugar perfecto para hablar sobre educación.

Primeras damas, ministros de educación e invitados distinguidos, bienvenidos a la Conferencia de la Casa Blanca sobre la Alfabetización Mundial .

Mis invitados especiales hoy son personas con quienes me encanta compartir libros: mi madre Jenna Welch -- (aplausos) - mi suegra, Barbara Bush -- (aplausos) - y mi hija, Barbara (aplausos). Representamos tres generaciones de mujeres a quienes nos encanta leer. En efecto, la lectura es tan importante para nosotras - es una parte tan importante de nuestras vidas - que nuestras vidas se han creado en torno a ella. A mi madre le encanta leer, y ella me enseñó a amar la lectura. Tanto me gusta leer que lo he hecho mi carrera siendo maestra y bibliotecaria.

La lectura es tan importante para mi suegra, Barbara Bush, que se concentró en la alfabetización cuando su esposo era presidente, y todos los años desde entonces con la Fundación Barbara Bush para la Alfabetización Familiar. La Fundación Barbara Bush apoya programas en todo Estados Unidos que brindan instrucción para la alfabetización de los niños y sus padres.

Creo que puedo decir con certeza que todos los que están aquí hoy, lo están debido a que la lectura, y el amor por los buenos libros y las ideas, es una parte central de sus vidas.

Hace tres años, en esta misma biblioteca, la UNESCO lanzó su Década de la Alfabetización , una iniciativa de 10 años para llevar el beneficio de la lectura a todas partes, especialmente a las comunidades más pobres y marginadas del mundo.

A través del mundo, más de 800 millones de personas son analfabetas. Cien millones de niños no van a la escuela, lo que significa que no están aprendiendo a leer. Y de los 771 millones de adultos que no pueden leer un simple libro, más de las dos terceras partes son mujeres.

Para cumplir con la meta de la Década de la Alfabetización, de enseñar a leer a todos estos hombres, mujeres y niños, la UNESCO implantó su Iniciativa de Alfabetización: Saber para Poder. El 85 por ciento de la gente que no sabe leer vive en apenas 35 países y la UNESCO, a través de su programa Saber para Poder, trabaja con los gobiernos de estas naciones para desarrollar programas locales eficaces para la alfabetización de sus pueblos.

Pero terminar con el analfabetismo es un desafío para todos los países. Y cada gobierno debe hacer su parte invirtiendo en la educación de su pueblo: hombres, mujeres y niños; ricos y pobres.

La inversión, no importa cuan significativa sea, siempre será valiosa, porque invertir en la alfabetización y educación ayuda a los gobiernos a cumplir con sus obligaciones fundamentales, al mejorar las oportunidades de niños y familias, al fortalecer sus economías y al mantener a sus ciudadanos en buena salud.

Al invertir en la instrucción para la alfabetización de las mujeres y de las niñas ahora, los gobiernos aseguran que las generaciones futuras disfruten de los beneficios de la lectura. En Ghana visité el Colegio de Instrucción de Maestros de Accra, que participa en el Programa de Libros de Texto y Materiales de Aprendizaje. Como parte del programa, seis universidades estadounidenses se han asociado con seis gobiernos de países africanos para producir y distribuir 15 millones de libros de texto primarios para niños africanos.

El programa es parte de la Iniciativa de Educación Africana, propuesta por el presidente Bush, que es un compromiso de 600 millones de dólares para ayudar a entrenar más de 400.000 maestros en el África al sur del Sahara.

Al invertir en la alfabetización y educación, los gobiernos construyen sus economías. Cuando la gente lee es más probable que participe en negocios y comercio, lo cual conlleva a un mayor desarrollo económico. Y la alfabetización ayuda a hombres y mujeres a sostenerse ellos mismos, a sus familias y a sus comunidades. Los países prosperan con una fuerza laboral educada.

La conexión entre la alfabetización y el crecimiento económico se puede ver en Arzu, Inc. Arzu vende alfombras tradicionales tejidas por mujeres afganas, lo cual les brinda un trabajo que les permite sostenerse a si mismas y a sus familias. Arzu también requiere que las tejedoras y sus esposos firmen un contrato prometiendo que todas las mujeres de la familia asistirán a clases de alfabetización. A medida que las mujeres aprenden a leer y a contar, aprenden también a manejar sus ingresos y presupuesto con prudencia, y se hacen consumidoras informadas.

Las tejedoras de Arzu también se comprometen a inscribir a sus hijos e hijas en la escuela. Tooba Mayel dice, y la cito: "Ahora, la gente tiene una visión corta de sus vidas. Está dedicada la supervivencia, buscando cómo vivir de día en día. Pero estos niños no tienen que preocuparse por vivir de día en día. Están viendo que hay todo un futuro por delante para ellos". Tooba Mayel está aquí en el público. (Aplausos).

Al invertir en la educación, los gobiernos aumentan la alfabetización de salud de sus ciudadanos. La gente que sabe leer comprende la etiqueta del envase de alimentos. Sabe cómo seguir las instrucciones escritas en la botella de medicamentos. También puede tomar decisiones informadas sobre su vida que mantendrán saludables a ella y a su familia.

La educación está salvando vidas en Sudáfrica, a través del Programa de Madres a Futuras Madres. En los centros "Madres" las mujeres infectadas con el VIH reciben información y apoyo para impedir que sus hijos aun por nacer se contagien con la enfermedad. Las mujeres que han dado a luz con éxito bebés VIH negativos pueden actuar como mentoras de otras madres. El programa entrena a las mujeres en la confección de collares de cuentas y otras artesanías, y vente sus productos artesanales internacionalmente, ofreciéndoles una fuente independiente de ingresos y mayor control sobre su salud.

Me he reunido con muchas de estas mujeres, incluso una mujer joven llamada Gloria. Gloria siempre había querido ser enfermera, pero tuvo que dejar la escuela a los 16 años cuando la forzaron a entrar en un matrimonio convenido.

Años después, cuando Gloria descubrió que estaba embarazada con su segundo hijo y con VIH positivo, encontró Madres a Madres. Además de ayudar a Gloria y a su hijo a mantenerse saludables, el programa entrenó a Gloria como madre mentora y eventualmente llegó a ser Coordinadora del Sitio en el centro más grande de "Madres".

La educación que Gloria recibió a través de su Madres a Madres le ayudó a revivir su sueño de llegar a ser enfermera. Ahora Gloria enseña a enfermeras sobre el VIH/SIDA, mostrando cómo el hecho de invertir en una mujer puede ayudar a mantener en buena salud a muchas otras mujeres y a sus familias. Gloria. (Aplausos).

Invertir en la alfabetización beneficia a todos, de manera que insto a todos los gobiernos, y también a las organizaciones del sector privado, a dedicar sus recursos a esta causa.

Saber cómo dirigir estos recursos requiere saber dónde se los necesita. De manera que hoy me complace anunciar que el pueblo de Estados Unidos un millón de dólares para apoyar el Programa de Evaluación y Monitoreo de la Alfabetización, de la UNESCO. Muchos países están trabajando por medio de PEMA para determinar cuales personas de su país no saben leer, donde vive la gente que no sabe leer y porqué la gente no sabe leer.

Esta información ayudará a eliminar obstáculos a la lectura en todas partes. Para que PEMA tenga éxito verdaderamente hace falta una participación amplia. Insto a todos los países a que participen.

Hoy, mientras hablamos de cómo mejorar las oportunidades educativas en todo el mundo, es importante recordar que todos somos maestros. Una persona que nunca estuvo parada junto a un pizarrón todavía enseña con el ejemplo. Al demostrar nuestra dedicación a la alfabetización podemos hacer saber a millones de personas que leer y escribir es importante, y podemos ayudar a construir un mundo más saludable, más próspero y más esperanzado.

Gracias a todos por haber venido hoy. Gracias especialmente a los panelistas que han viajado desde todo el mundo para estar hoy aquí con nosotros. Esperamos con anticipación sus presentaciones. También deseo aprovechar esta oportunidad para agradecer a mi personal, que trabajó con tanto empeño para congregar a todos a fin de atender este importante asunto. Y gracias a todos y cada uno de ustedes que han venido aquí hoy. Gracias por su dedicación a la alfabetización , y gracias por todo lo que han hecho en sus propios países. Muchas, muchas gracias. (Aplausos).

El Dr. Matsuura es Director General de la UNESCO.